18 Oct CÓMO SABER SI TIENES CIÁTICA
La ciática es una de las patologías más conocidas del aparato locomotor. Es, en muchas ocasiones, difícil de solucionar ya que sus causas son diversas y pueden estar relacionadas con problemas musculares, articulares, viscerales o emocionales. Cualquier profesional ha visto en clínica a muchísimas personas que se quejan de ciática y sin embargo no es esa la patología que sufren. En este post hablaré sobre cómo saber si tienes ciática o se trata de otro tipo de dolencia .

Una breve descripción
Una ciática no es otra cosa que la compresión del nervio ciático en algún punto de su recorrido. El nervio ciático sale del segmento lumbosacro (L4, L5, S1, S2 y S3), atraviesa la escotadura ciática y desciende por la parte posterior del muslo. Posteriormente se divide en tres, en la zona de la fosa poplítea para inervar buena parte de la musculatura de la pierna. Es fácil que el nervio se vea comprometido en el primer tramo de su recorrido, bien por una mala posición del segmento lumbar o por una compresión debida a una protusión o hernia. Pero también puede estar comprimido por algún músculo de la zona glútea, como frecuentemente ocurre con el piramidal.
Signos, síntomas y señales
1. Dolor en la nalga y/o muslo y pierna profundo, intenso y constante. Es un dolor de difícil localización.
2. Puede ir acompañado de parestesias u hormigueos cuando se ve afectada la parte sensitiva del nervio. Es lo más común, ya que la parte sensitiva es la más superficial del nervio y la que antes se compromete. A su vez estos síntomas son los más leves ya que querrá decir que la compresión no está siendo muy severa.
3. Además se pueden sumar paresia o pérdidas de fuerza. Estos casos son más graves, porque estos síntomas nos hacen pensar que las fibras motoras del nervio, que son las más profundas, se están viendo afectadas. En estos casos los tratamientos conservadores son mucho menos efectivos y es muy recomendable acudir a un hospital.
4. El dolor aumenta al toser o hacer de vientre. Al aumentar la presión abdominal se incrementa la sintomatología de la posible ciática.
5. También aumenta con el test de Lasègue. Para realizar este test, tumbamos en supino (boca arriba) a la persona en el suelo o en una camilla. Estiramos la pierna no afectada mientras la pierna afectada permanece doblada, con la planta del pie apoyada en el suelo. Poco a poco el especialista estira la pierna afectada y comienza a subirla, aumentando los grados de estiramiento del cuádriceps. Si al hacer esto se incrementa la sintomatología antes de llegar a los 45º, indicará que existe una irritación importante del nervio ciático y que estará bastante comprometido en algún punto. Es un signo muy claro de que estamos ante una ciática.

6. La prueba o «test de las puntas» puede ayudarnos a con el diagnóstico. Nos colocamos de pie con las piernas rectas en apertura en línea con las caderas y hombros. Desde esta posición hacemos una flexión dorsal (levantamos las puntas de los pies hacia el techo). En caso de que el pie de la pierna no afectada suba correctamente y el píe de la pierna afectada apenas ascienda o no ascienda en absoluto, estamos ante una ciática con un nivel de compresión alto.
Estos son algunos de los signos y pruebas que pueden ayudarte a cómo saber si tienes ciática. Si al leer estos seis puntos y realizar los test, parece indicar que sí, acude a un buen profesional que te lo corrobore y a una consulta médica en caso de que sea algo muy agudo.
Recuerda que, como he dicho antes, las patologías en la zona lumbar están en muchos casos relacionadas con disfunciones viscerales, inflamaciones intestinales y mal funcionamiento de nuestro sistema digestivo. En estos casos es muy importante prestar atención a posibles alergias o intolerancias alimenticias y acudir a un nutricionista que nos ayude con ello. Por otro lado, los problemas viscerales están también muy relacionados con trastornos psicológicos como estrés y ansiedad. De esta manera un estado de estrés prolongado puede provocar un colon irritable que a su vez compromete la musculatura del segmento lumbar generando un fallo mecánico de nuestras vértebras. Si esto sucede es muy posible que se produzca una afectación ciática por hernia o compresión, como he comentado al principio de este post.
¡Como veis todo está relacionado y todo cuenta a la hora de tratar una lesión así!