CONTRACTURA CERVICAL Y ESTRÉS - Nacho Varela
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CONTRACTURA CERVICAL Y ESTRÉS

 

Un problema muy habitual en toda patología a nivel de la columna cervical, es la sensación de tensión, rigidez y presión, en la musculatura de ambos lados del cuello. El cliente manifiesta una sensación de “llevar una mochila durante todo el día” y sin ninguna duda el masaje, los estiramientos y muchas otras terapias manuales ofrecen un alivio rápido y placentero, pero muy frecuentemente esta mejoría sólo es temporal, a veces, incluso fugaz.

 

 

 

La visión de la medicina oriental nos da unas herramientas complementarias a la terapia manual y fundamentales para que el resultado sea duradero. Frecuentemente, el sujeto refiere esta tensión cervical como consecuencia de su estrés diario y esto es totalmente cierto, pero la visión que tiene la medicina oriental de cómo el estrés repercute en nuestro sistema músculo-esquelético resulta muy interesante y resolutiva.

Según esta medicina milenaria el estrés repercute, en primer lugar y antes que en cualquier otra zona del cuerpo, sobre el hígado y vesícula biliar. Este mal funcionamiento hepático-biliar provocará un aumento de toxinas en sangre y una activación del sistema nervioso simpático, el sistema de alerta.

Dichas alteraciones consecuentes del estrés prolongado, repercuten indirectamente en la columna cervical, de hecho, uno de los sitios reflejos del sistema circulatorio en la medicina tradicional china es a nivel de ambos lados de la columna cervical, la musculatura que une el cuello hacia los hombros, pero sobre todo en la zona ineterescapular .

 

 

Bajo esta visión el tratamiento se torna absolutamente diferente, ya que no trataremos únicamente la consecuencia de este estrés que sería esa contractura cervical, sino que iremos a tratar la causa, es decir, a tratar aquellos órganos donde primero repercute el estrés: hígado, vesícula biliar, sistema circulatorio …

La medicina china basa parte de su tratamiento en las medidas dietético-nutricionales, recomendando una dieta desintoxicante para el hígado, que repercutirá favorablemente sobre el sistema circulatorio y el nivel de toxinas en sangre y esto será de vital importancia para disminuir el problema a nivel cervical.

Para ello nos acogeremos a una dieta baja en proteínas de origen animal (sobre todo carnes rojas, embutidos, lácteos y mariscos). Por el contrario, aconsejaremos tomar una gran cantidad de verduras, hortalizas, fruta (salvo la naranja y la mandarina), consumida fuera del horario del resto de comidas, no como postre, así como el consumo de arroz, legumbres, frutos secos …

 

 

Además de ese tratamiento dietético es importante tomar ciertas plantas medicinales de forma que aceleren todo el proceso de curación hepática y del sistema circulatorio. Destacan: fumaria, ortiga verde, cola de caballo, diente de León, alcachofera, boldo y valeriana. Se pueden tomar en infusión o en forma de extracto.

Los resultados de este tratamiento dietético combinado con las técnicas de liberación y masaje son rápidos y efectivos. Disminuyen la sensación de tensión a nivel cervical y consiguen que patologías más graves, como pueden ser compresiones y hernias discales, necesiten menos terapia manual para conseguir un alivio mucho más duradero.